Los principales condroprotectores que mejoran el cartílago son el condroitín sulfato, la glucosamina, el ácido hialurónico y el colágeno.  Son componentes que conforman la matriz extracelular del cartílago. Vamos a realizar una reflexión sobre estas sustancias antes de decidir que complemento nutricional utilizar para evitar la lesión o ayudar a una recuperación más rápida de la articulación. La forma de suplementación más fácil y económica es la vía oral. No todos los productos que se toman oralmente son absorbidos por nuestro organismo y por lo tanto no llegarán a realizar el beneficio esperado.

Los condroprotectores, al realizar una mejora de la estructura del cartílago, si se toman cuando se tiene dolor en la articulación, dicho dolor no desaparecerá inmediatamente sino que deberán transcurrir unas dos o tres semanas, tiempo que se precisa para que la suplementación haga su trabajo y mejore la estructura del cartílago.

El ácido hialurónico es un buen producto si se inyecta en la articulación pero cuando se toma por vía oral no se absorbe bien debido a que el pH del intestino delgado hace que esta macromolécula se encuentre en un estado de ionización del 100%, el cual no permite su absorción a través de la mucosa intestinal. Por este motivo no se justifica la administración de ácido hialurónico por vía oral para la prevención o mejora de la articulación.

El condroitín sulfato administrado oralmente solo se absorbe bien si está disuelto en agua. Por lo tanto, aconsejaría solo productos que nos aseguren con certeza que se disuelven bien en agua, como son aquellos que el condroitín sulfato se toma disuelto en agua. La dosis diaria a tomar debería ser unos 1.200 miligramos al día.

La glucosamina es la unidad estructural que permite la síntesis de la macromolécula de condroitín sulfato. Ésta se disuelve y se absorbe bien. Puede presentarse como sal de sulfato y como sal de clorhidrato. La sal de sulfato produce molestias gastrointestinales por lo que se recomienda descansar de la toma de la sal de sulfato un mes cada dos o tres de tratamiento. La presentación como clorhidrato de glucosamina es más natural y no produce molestias digestivas. Inicialmente la glucosamina se aisló de crustáceos, actualmente también se extrae de la levadura de cerveza. Si el origen de la glucosamina es de productos marinos no será adecuada para personas con alergia al marisco. Por lo tanto, recomendaría productos que contengan clorhidrato de glucosamina en lugar de sulfato de glucosamina, y si son personas alérgicas al marisco valorar productos donde la glucosamina sea de origen vegetal (levadura de cerveza). La dosis diaria a tomar debería de ser de unos 1.500 miligramos al día.

El colágeno en su estado primitivo se encuentra en forma de macromoléculas o fibras muy grandes, que en contacto con el agua forma un gel que casi no se absorbe. Solamente si estas fibras son cortadas por procesos enzimáticos a un tamaño menor, la absorción se realizará y a partir de un determinado tamaño, esta será del 100% (colágeno hidrolizado). Por tanto, los preparados a seleccionar serán aquellos que contemplen colágeno hidrolizado con un tamaño adecuado (péptidos bioactivos).